Cada vez más notamos que estamos ya bastante lejos de casa. Las cosas, aquí en la antigua Unión Soviética, funcionan de otra forma, sobretodo en las fronteras…aprendemos, y nos adaptamos. Sin embargo la gente nos apoya y muestra interés, lo cual agradecemos muchísimo.
Chicoleta ya tiene más de 9000 km en este viaje y no solo en autopista…en Georgia y Armenia hemos tenido que pasar por muchas carreteras de montaña, en muy mal estado, que forman parte de la ruta de la seda y que han puesto a prueba a nuestro querido vehículo. De momento todas las preparaciones que hemos hecho parecen aguantar. ( Toquem fusta 🙂 ) ¡Seguimos adelante!
Aunque no siempre han sido días fáciles, todos estamos muy bien y hemos disfrutado mucho estos días aquí, sobretodo la visita del Gran Cáucaso con sus inmensas montañas de 5000m llenas de nieve y el lago Sevan a 1900m altura, pero también las ciudades modernas Batumi y Yerevan.
Estamos a punto de cruzar la frontera con Iran, otro hito importante en nuestro viaje por la ruta de la seda.
El mundo persa nos espera y pronto sabremos por donde sigue nuestro viaje, ya que muchas fronteras de Asia Central siguen cerradas.
