Viajar con libertad para nosotros también significa poder olvidarse de la hora, el día de la semana o incluso dudar en que mes estamos. Casi no nos damos cuenta y han pasado ya 10 días desde nuestra salida de Irán. A los 15000 km y 80 días de viaje ( La verdad es que Willy Fox es mucho más rápido que nosotros ) hemos aprovechado para que el mecánico haga una revisión a Chicoleta y también ha tocado una “revisión” de peinado en el Barbero Turco. Después de ver el sagrado Monte Ararat (esta vez desde el otro lado, los 5000 Metros ) y visitar el este de Turquía acompañados de tormentas y lluvia, hemos visitado por segunda vez Capadoccia, en primavera nos ha gustado todavía más con sus contrastes verdes y ocres y el reencuentro con nuestros amigos perrunos (Mossegadet y Marroneta).
De nuevo hemos llegado al mar Mediterráneo, en la playa del sur de Turquía ( costa de Mersin a Antalya ) y hemos podido disfrutado de unos días de descanso. Pero de nuevo nos hemos tomado la libertad de cambiar los planes, volver a “ajustar nuestras velas” y subir a un ferry con Chicoleta: ahora estamos en Chipre!
